Asamblea extraordinaria respalda a directivos para proteger patrimonio del IPP y del CPH

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Tegucigalpa. En su asamblea extraordinaria, el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH) ratificó este fin de semana su compromiso en la defensa de la libertad de expresión y de prensa, y la decisión de no ceder ni un milímetro ante las múltiples presiones en contra de los directivos, por parte las afiliadas que demandan el millonario pago ilegal de sus pensiones.

Las afiliadas: Vilma Gloria Rosales y Delia Azucena Mejía, reclaman el pago de más de un millón de lempiras para que se les conceda la jubilación al margen de las resoluciones y las leyes del Instituto de Previsión Social del Periodista (Ipp) y en detrimento del resto de los demás afiliados. 

En la asamblea extraordinaria, celebrada el sábado anterior, en la sede del CPH, el máximo órgano del gremio periodístico depositó su voto de confianza en los actuales directivos para que enfrenten las demandas legales y que defiendan los intereses de los afiliados, el patrimonio del IPP y el CPH, y aprobó un llamado de atención pública, a los tres afiliados.

“Hemos visto con suma preocupación una sistemática campaña de odio y ataques en contra de connotados periodistas e importantes medios de comunicación del país, alentada por grupos y sectores políticos radicales”, expresó la asamblea, en el comunicado del CPH.

Detallaron que “en ese contexto, la junta directiva del Colegio de Periodistas de Honduras y del Instituto de Previsión Social del Periodista han sido blancos, en los últimos cuatro años, de una maliciosa y tendenciosa campaña”.

Como parte de la agenda, el presidente del Tribunal de Honor, Eduin Romero, presentó un informe sobre “los cuatro años consecutivos que tenemos de aguantar toda una campaña de desinformación y ataques infundados, insultos, calumnias, injurias en un medio digital”.

Por otra parte, enumeró las acusaciones en los tribunales y la Fiscalía en contra de los directivos y en organismos de derechos humanos, presentadas por Gustavo Boanerges Palencia, Mejía y Rosales, entre ellas: amenazas, falsificación de documentos públicos, fraude y otros.

Asimismo, pormenorizó a la asamblea sobre la forma cómo se otorgan las pensiones a los afiliados, en edad de retirarse. “Hago un llamado de atención público a estos tres agremiados, si no se corrigen, la asamblea tendrá que tomar las decisiones que estime conveniente“, advirtió el presidente del Tribunal de Honor del CPH.

“Aunque tengamos que pelear, tenemos la verdad y al final, la verdad es la que prevale” sostuvo, cuando presentaba los ataques divulgados y que Palencia reproduce públicamente contra el los directivos del CPH y el Ipp.

“Ser llevados con mentiras ante la Fiscalía, ¿es justo esto? No es posible que por la ambición de tres personas que no quieren acatar lo que dice la ley, esta es la institución que es de las únicas que se mantiene en el país, el resto está resquebrajado”, precisó.

“No es preciso que tres cinicos, mentirosos tengan que estar haciendo contra nosotros y contra el Colegio de Periodistas de Honduras. Ya basta. Cómo pueden hacer esto contra un sistema pequeño y digno. Hoy frente a ustedes, no escondido, hago un llamado de atención a estos tres agremiados, Boanerges Gustavo Palencia, Delia Azucena Mejía y Vilma Gloria Rosales, un llamado de atención público y la norma dice que si no se corrigen, la junta directiva o el asamblea tendrá que tomar las decisiones que estime conveniente”.

Ante la campaña de descrédito impulsada de manera solapada por tres afiliados, Lisseth García, presidenta del capítulo noroccidental del CPH, “qué han hecho ustedes tres por el Colegio de Periodistas, porque la historia no me recuerda ni siquiera sus nombres…pero ahora me tienen acusada ante la Fiscalía por una serie de cosas que no soy responsable…mi gente sabe que su dirigencia jamás les va a tocar un cinco”.

“Hasta hoy las conozco a ustedes…cómo pueden acusar a una persona que ni siquiera conocen, a mi no me conocen, ni yo a ustedes; es la primera vez que las vemos en una asamblea de nuestro colegio. Esto es un insulto y una ofensa para nosotros y nuestras familias. Admiro a esta junta directiva por todo lo que han tenido que aguantar”, expresó García.

“Como directivos no le debemos nada a nadie, no nos hemos robado ni un cinco, no hemos hecho nada malo, ¿cuál es el malestar de ustedes? Cuando uno no está satisfecho en un lugar, se va. ¿Por qué no se han ido?”, cuestionó.

“Estamos cansados y la gente de la zona norte está dispuesta a defender su colegio y lo vamos a hacer con la frente en alto porque no le debemos nada a nadie, ni hemos tocado un cinco, ni hemos agarrado nada.

El punto está en que si no están satisfechos ustedes, ¿por qué no se van? ¿Por qué no se han ido?”, sostuvo la periodista de la zona norte.“Estamos hartos, cansados y ya les tuvimos la suficiente tolerancia de aguantar todo esto…a mi me enseñaron a ser honrada, me inculcaron valores y principios y esos son los que me tienen de frente, representando a la ente de la zona norte con mucho orgullo. Mi nombre no me va a dañar nadie, si me toca llegar hasta las últimas consecuencias, lo voy a hacer”, expresó. 

“Seguiremos adelante defendiendo la libertad de expresión, al instituto y al colegio, fundado por gente que se ha fajado y no vamos a desmayar”, reiteró la presidenta del capítulo de la zona norte, que vino a apoyar a sus directivos.Con sus demandas “están desangrando al instituto y nos están obligando a nosotros a buscar abogados porque no los podemos pagar de nuestra bolsa. Si no se sienten satisfecho, soy del criterio que se aplique la ley, ya este Tribunal de Honor se amarró los pantalones y tenemos que llegar hasta las últimas consecuencias”, precisó.

En la tribuna, el presidente del CPH, Dagoberto Rodríguez, rindió un informe amplio a la asamblea y dirigió unas palabras a los tres afiliados presentes, “ustedes son unos mentirosos, ustedes han mentido. Mentirosos, aprovechados, ambiciosos, ustedes han querido aprovecharse de este sistema pequeño, pero noble.

Por qué no dicen que reciben pensiones del Instituto de Previsión Social de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Hay que respetar la ley y la ley no permite jubilarse en dos sistema a la vez y eso no es inmoralidad? La moral y la ética también tiene que ver con otras conductas de la vida. Palencia y Vilma Gloria ustedes tiene que probar que esta junta directiva ha hecho piñata como dicen, de los dineros del Instituto de Previsión Social del Periodista”.

Rodríguez recalcó que ninguno de los directivos devenga salario por trabajar para el gremio, el tiempo se lo dan gratuitamente a la organización, “pero que las usa, se las imagina”.

Entre los asambleistas, Rodolfo Motalvan, también expresó su confianza en la dirigencia para sacar avante a la organización de las demandas millonarias en detrimento del patrimonio de la previsión social de todos los afiliados y sostuvo que nadie iba a poner de su dinero para dárselo a las periodistas que están doblemente jubiladas, en dos instituciones diferentes del país.

Asimismo, demandó la expulsión de los impulsores de la campaña de desprestigio contra los directivos y dijo que era mejor tenerlos fuera para que “se acabe la rabia”.

BUSCAN DESTRUIR 

En otro apartado, Elan Reyes, en representación del directorio del movimiento Álvaro Contreras, leyó un pronunciamiento en ocasión de celebrar la asamblea extraordinaria, como máxima instancia del CPH.

Deplora y condena la sucia campaña de odio y difamación que desde hace años han emprendido tres miembros colegioados en contra de los directivos del CPH y el Ipp”.

“Alentados por un reducidísimo grupo de supuestos colegas que han hecho de su frustración, la ruindad y el resentimiento social su permanente norma de vida, para escudar la pretención de una caprichosa, desproporcionada e ilegal jubilación que vendrían a poner en peligroso riesgo nuestro sistema de previsión social”, sostuvo el directorio.

“Igualmente denunciamos y condenamos el oprobioso empeño de los detractores, al acudir con demandas a instancias gubernamentales, judiciales, policiales y del Ministerio Público, como parte de esa campaña intimidatoria y de feroz persecución en contra de la dirigencia que, en estricto apego a la ley y con ejemplar convicción gremial defiende ferreamente los intereses de la mayoría de afiliados y del sistema de previsión social si”.

El directorio del movimiento considera que “es necesario reconocer, dar nuestro voto de confianza y respaldar decididamente todas las acciones, las que hoy se adopten, y las que en lo sucesivo dispongan tomar nuestros directivos, en defensa de la institucionalidad gremial y el ejercicio pleno de las libertades de expresión y de prensa”.

“Advertimos que, paralelamente a los irracionales propósitos personales de los tres miembros que junto a sus adláteres impulsan una perversa campaña de maledicencia en contra del honor y la buena reputación profesional de nuestras instituciones y sus dirigentes, en el fondo es inocultable el viejo refrán, no de dividir a nuestro colegio, sino de destruirlo para hacer lo que siempre han acostumbrado y ser coherentes con sus particulares modos de vida. Por eso nos declaramos en sesión permanente”.

Asimismo, “es propicia la oportunidad para reconocer y agradecer al soberano Congreso Nacional y especialmente, a aquellos sectores políticos allí representados, que nos han manifestado su comprensión y desinteresado apoyo en las inciativas legislativas, impulsadas por nuestro colegio en relación al Código Penal y en respaldo y consolidación de nuestra institucionalidad gremial”.

CONDUCTA REPROBADA

El sábado anterior, la asamblea aprobó el informe presentado por la junta directiva del CPH, tras escuchar lo ponderado por el presidente del Tribunal de Honor, Eduin Romero, quien presentó una serie de elementos que evidencian la campaña de odio y descrédito gestada contra directivos del CPH y el Instituto de Previsión Social del Periodista (Ipp), como actos de presión de las periodistas Vilma Gloria Rosales, Delia Azucena Mejía (por su pensión ilegal) y Gustavo Boanerges Palencia.

La asamblea por mayoría de votos aprobó el llamado de atención pública contra estos tres afiliados, quienes han promovido demandas en la fiscalía y el  Tribunal de lo Contencioso Administrativo, al desconocer la legislación interna que regula las jubilaciones del Ipp.

Por primera vez, Delia Azucena Mejía y Vilma Gloria Rosales se presentaron a una asamblea del CPH, acompañadas de un abogada, que no podía participar en el órgano de deliberación interna de los periodistas, por cuanto la asamblea solicitó su retiro inmediato, a fin de evitar las injerencias externas, que tanto repudian directivos del CPH.

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